Publicista cava su propia tumba

5 razones para no comprar marcas blancas….si trabajas en publicidad

Ayer te quedaste trabajando en la agencia hasta tarde. Pensabas que eras el único en toda la planta que estaba echando horas extra. Son las 12:20am de una fría madrugada y fantaseas con estar metido en una sauna. No, mejor aún, te encantaría estar tomando un copazo con mucho hielo pero tienes que dejar lista tu propuesta creativa para un cliente y quieres dejarlo todo bien atado.

A la 1:32am terminas todo, te encaminas al ascensor y te encuentras con Didier, el nuevo ejecutivo de cuentas para Renault. Parece un tipo simpático y le preguntas, casi como un autómata, si le apetece tomarse una copa rápida antes de dormir. Acepta.

Son las 8am. Resaca, hambre voraz. De camino a tu cocina ves a Didier tirado en tu sofá y con la misma ropa que llevaba ayer a la 1:32am. Abres la nevera y solo hay medio pepino y 2 bolsas de ketchup de algún burger.

Nevera de soltero

No. No es tu nevera pero casi

Desesperado rebuscas en tus bolsillos en busca de algún billete despistado, encuentras 10€ y bajas al supermercado del barrio a comprar algo rico para desayunar.

La puerta automática se abre lentamente y accedes al lugar. Ofertas incomprensibles son cantadas por los altavoces; pasillos, góndolas y niños queriendo llevar el carrito de sus padres de la forma más molesta posible te acompañan. A pesar de todo alcanzas a trincar alguna muestra de quesos que una amable señorita te ofrece a su paso. Masticando, llegas a la zona de productos saludables (los vas a necesitar). Frente a ti, una miríada de zumos, galletas y productos envasados. Tu presupuesto es escaso y las marcas blancas comienzan con sus cantos de sirena para que las escojas por encima de otros competidores cuando…Qué diablos, piensas, será que peco y compro alguna marca blanca? Nadie me está viendo. Segundos más tarde te alcanza una epifanía de publicista con 5 razones para no comprar esas marcas:

  1. Los packaging de las marcas blancas son terribles

    No invierten un solo céntimo en desarrollar packagings que simplifiquen y mejoren tu vida. Al contrario, los empeoran. En el mejor de los casos se conformarán con copiar algún diseño similar que alguna agencia haya desarrollado con sudor y talento y por el que nunca recibirán compensación. Es decir, seamos ejemplo

  2. El etiquetado de pesadilla

    Si estamos de acuerdo en que muchas veces la marca es el producto, no puede ser que dedicándote a la publicidad compres un producto de cuyo etiquetado parecería que fuera a salir un telepredicador. Publicidad es comunicar con estilo hasta el final de las consecuencias, aunque aceptamos que ese estilo no tiene que gustarle a todo el mundo por igual .

  3. Las marcas blancas no usan copies

    Maldita sea, veo una peli si me gusta el tagline del cartel: “Nada termina hasta que tú sientas que termina” “In Vietnam the wind doesn’t blow it sucks”. Yo compro un producto si me gusta su copy. Las marcas blancas solo dicen: Leche Desnatada, Cereal integral sin azúcar o Aceitunas rellenas de anchoa. Describen pero no emocionan. Superen al tigre Tony, si tienen lo que hay que tener.

  4. Tony y su famoso rugido en los Frosties

    They’re Grrrrreat

  5. Las marcas blancas en muchos casos destruyen el modelo de producción local

    Porque centralizan toda su producción a miles de kilómetros de su espacio de venta al público, lo que imposibilita a muchas pymes que sí desarrollan y venden su propio producto a buscar creativos, diseñadores de logos, planners, agencias de medios o una sencilla campaña de publicidad online para darse a conocer entre el público masivo.

  6. Si solo nos quedamos con las marcas blancas, ¿quién va a sostener el sistema publicitario mundial?

    Bien es sabido que el 90% de las marcas que tenemos en cualquier hogar del mundo provienen de las mismas 10 empresas y que esas 10 empresas son las responsables de casi toda la inversión publicitaria en cualquier medio.
    Vale, me adelanto a vuestra crítica sobre este punto: Reconozco que el sistema actual de pez gordo vs pez chico es mejorable pero me reconoceréis que los productos de nicho, bien cuidados y pensados que invierten sumas reducidas en publi con altas dosis creativas tienen su cuota de mercado en medios no masivos. Ahora, si pensamos que el comprar marca blanca antes que marca de fabricante no es algo que dependa de nosotros exclusivamente, que una lata o una botella no va a hacer la diferencia, estaremos cavando nuestra propia fosa en el bello oficio de la publicidad.

By: Antonio García Cabezalí
 

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